martes, 9 de agosto de 2011

El último día de trabajo.

Como sabia que ese, probablemente, seria la última vez en su vida que a vería decidió arriesgarse.
Espero a la hora de que todos salieran a comer, como era viernes la mayoría salía en grupo a algún restaurante almuerzo.
Y allí estaba ella, en su oficina como todos los días con sus lentes y el cabello amarrado con un lápiz.
Ese día Caroline usaba una falda marron con una blusa de igual color, pero que sin embargo resaltaba todos los atributos por los cual el deliraba. Una hermosa y suave piel canela, su cuello que provoca besarla en cada momento, unos provocantes labios rojos que llaman a ser mordidos y su mirada que produce misterio y seducción como ninguna otra.

Él con su siempre actitud tímida, cuando estaba a su lado, pidió permiso para entrar cerrando la puerta detrás de el, cambiando la expresión de su mirada… No era pena, era deseo lo que había en su mirada.
Impactada al ver al siempre callado actuar de esa manera no tuvo oportunidad ni de hablar, pero cuanto la beso con esa intensidad y pasión ella se dejo llevar por el momento.

Las palabras se volvieron innecesarias, sus cuerpos, el instinto carnal y la pasión seguían sus deseos.
Luego de que descansaron un poco de tan intensa sesión de besos ella le quita la camisa, arrancándole algunos botones mientras lo hacia.
Sin perder tiempo el la levanta hasta su cintura, mientras ella con unas espectaculares piernas amarra sus pies a su cintura, devorándose en cada beso.
Quitándole el vestido devela unos perfectos senos con la medida justa, su lengua empieza a recorrer cada centímetro de su cuerpo, mientras siente como su espalda se curva con cada caricia. 
Ella se baja y le quita el pantalón con una gran fuerza a pesar de parecer muy delicada, demostrando su experiencia aún con su corta edad, realizándole el mejor sexo oral de su vida la levanta por esa cintura  que rodea fácilmente con un brazo listo para penetrarla, lentamente para que disfrute cada centímetro
Disfrutaba cada embestida, las marcas cada vez mas rojas en su espalda eran la prueba, ya en ese punto poco les importaba si hacían ruido o no, el placer era lo único que importaba.
Sus manos recorrieron todo su cuerpo, mordía sus senos, cada gemido era música para sus oídos, cada contracción era muestra del éxtasis, cada marca en su espalda era muestra de la lujuria que ya no podía ser contenida, cada orgasmo era disfrutado de principio a fin, las gotas de sudor se evaporaban al chocar sus cuerpos.

Luego de 1 hora de el mejor sexo de sus vidas el salio de su oficina, sin importarle la falta de algunos botones en su camisa, el se marcha dispuesto a ir a comer, Caroline se marchar a la universidad a clases como si nada hubiera pasado. Pero antes de eso solo una duda cruzo sus mentes e hizo que volvieran a encontrarse sus miradas:
¿Cómo decirle que esto no es algo que debería suceder solo una vez y ya?

lunes, 13 de junio de 2011

Un escape de la rutina.


Pensaba en que seria genial que alguien apareciera de la nada y se la llevara aún si fuera un desconocido el que se lo propusiera.

Ryan había decidido escaparse de su trabajo, no podía estar en ese lugar cuando en la ventana de su oficina el clima de la montaña invitaba a disfrutarlo... Sin embargo, no pensaba ir solo y dudando tomo su celular y le escribió a ver si ella estaba dispuesta a escaparse y disfrutar de una tarde distinta, algo para salir de la rutina.

Kathlyn estaba frente a su computador, había pasado ya rato desde que termino todo lo que debía y no lograba entretenerse con nada, todo parecía perder sentido. De repente nota que su celular anuncia la llegada de un mensaje, lo tomo como siempre, pensando que tal vez así podría estar menos aburrida, hablando de nada mientras llegaba la hora de irse a su casa.

Ryan, un admirador que ella sabia que traía loco desde que el la vio por primera vez, solo le había escrito esto: "La tarde, el clima y pensar en ti fue lo que me hizo escaparme de todo, quiero estar contigo, irnos y escapar de todo aunque sea por una vez, me acompañas?".
Ella se quedo inmóvil por unos segundos, primero ese mensaje que demostraba parte de lo que su admirador haría por ella y luego porque su mente era una maraña de pensamientos: "¿Que hago? ¿Debería ir? ¿Escapar de la rutina o resignarme un día mas a solo esperar que las horas pasen?"
La duda la invadía, quería escaparse y sabia muy bien que pasaría si se iba, en otra oportunidad el le expreso sus fantasías con ella.
Finalmente le respondió: Ven a buscarme lo más pronto que puedas, inventare algo o simplemente me iré.

No era necesario que le dijera eso, el ya presentía su respuesta y la estaba esperando en donde ella trabajaba, esperando ansioso que ella bajara.
Finalmente llego, ella de piel blanca, unos senos perfectos, labios por los cual el deliraba y unos ojos verdes maravillosos, "la mirada de las 1000 expresiones" como el la llamaba.
Ella lo vio, el era mas alto que ella, moreno, de contextura gruesa, pelo negro corto y una mirada que expresaba todo lo que el callaba.

Salieron de ese lugar, aún cuando el no se la pasaba mucho por ese sitio sabia que varias personas sabían quien era el, caminaron hasta el carro sin cambiar muchas palabras y empezaron a rodar. Sabían que una de las razones que los motivaba a hacer eso era la montaña, así que hacia allá tomaron camino, sin pensarlo mucho.

Finalmente llegaron, un pequeño sitio que pocos conocían, un pequeño paraíso que Ryan usaba cuando quería perderse del mundo.
Caminaron un poco mas para encontrar el sitio perfecto, el lugar que les permitía disfrutar todo y a la vez que nadie supiera que estaban allí.
Sin perder tiempo lo primero que hizo fue voltearla y besarla como nunca nadie lo había hecho. Ella besaba de una manera única, ninguno de los dos había sido besado con tanta intensidad, lujuria y pasión por una misma persona.
El no pudo aguantar un segundo más y empezó a recorrer su cuerpo con las manos y su lengua, mientras la desvestía suavemente. Aprendió cada centímetro de su cuerpo, con el cual había fantaseado desde que la conoció; ella se dejaba llevar con gran placer mientras sus uñas dejaban huella en su pecho y su espalda.

Le había quitado casi toda la ropa, excepto el cachetero negro, su favorito, ese que moldeaba perfectamente su cintura, la acostó y como se lo dijo cuando le dijo sus fantasías se lo quito con la boca, no sin antes su lengua recorrer sus muslos y ver como ella se estremecía por lo que el hacia...

Las horas pasaron, el clima era perfecto, un frío que recorría sus cuerpos mientras el calor de ambos los invitaba a seguir hasta no poder más...
No sabían bien cuanto tiempo tenían allí y en realidad a ninguno le importaba, solo estaban allí admirando la ciudad y repasando en sus mentes todo lo que había pasado una vez mas.

Finalmente se incorporaron, se dieron un último beso con la misma intensidad que al principio y se marcharon. Luego de dejarla a ella en la puerta de su casa el toma camino a ver clases, sabiendo que va tarde, pero que por haber cumplido esa fantasía valía la pena lo que fuera.

Ahora solo una duda recorre la mente de ambos...
"¿Será esto una aventura que podamos repetir o es solo algo que solo paso una vez y no mas?"

En un día como hoy, con una lluvia que salio de la nada y alboroto aún mas el calor Kathlyn estaba en su oficina, haciendo su trabajo casi que por inercia, ya que en realidad no quería estar allí. Para ella era mejor estar haciendo lo que imaginaba antes que estar allí sentada.

miércoles, 8 de junio de 2011

Aprende a interpretar...

En muchas oportunidades he dicho que los ojos son la puerta del alma y que hay algunas personas que con solo ver a otra a los ojos ya saben como son, acertando en la mayoría de los casos.
Afortunadamente soy de ese tipo de personas, por lo cual los amigos que tengo los conozco muy bien. Sin embargo, que sucede con los que no saben interpretar las señales?
Lo bueno es que no solo con los ojos ayudan a saber como es alguien...

Ejemplos? Seguro, diré algunos que conozco muy bien:
-Cuando saludas a alguien del sexo opuesto con un beso en la mejilla y sientes un pequeño sobresalto o aumento en su respiración, esa persona gusta de ti...
-Si ni siquiera l@ conoces, pongamos que la ves en una discoteca, y quieres saber si bailaria contigo solo 1 cosa te dara la respuesta, Sonrie. Si te sonrie de vuelta es señal de que quiere bailar contigo.
-Si bailando esa persona se mueve suavemente es que quiere que los movimientos se sientan; Si bailan de frente y no te deja de ver los labios o te ve fijo a los ojos es que te quiere besar... Y que te desea con pasion.
-Si al tomar tu mano la sujeta firme pero delicadamente es que no quiere que te vayas de su lado jamas.
-Si al estar triste busca cualquier palabra para reconfortarte es que hara siempre lo que se necesite para que seas feliz y muestres una sonrisa.

Esta y miles de señales son importantes, las que dije son las que me han pasado y es bueno saber interpretarlas.

Algo importante: Aun siendo timido, y creeme yo lo soy, hay algo que te hara ganar puntos sin duda alguna: La confianza y seguridad.
Armate de valor, vayas a hacer lo que sea, lease: Bailar, abrazar, preguntar, besar o lo que se te ocurra, hazlo con seguridad!
Es algo que aunque creas que nadie note ayuda mucho y atrae al sexo opuesto.

"Aprende a identificar bien las señales, porque a veces las oportunidades solo se dan 1 vez."

sábado, 4 de junio de 2011

Un día mas de trabajo.


Hasta el momento en que el llego a su trabajo ese podría considerarse como otro Martes común y corriente.

El, unos de los mejores empleados de la tienda, aun siendo el mas joven de todos.
Ella, una recién llegada que iba por primera vez para empezar un nuevo empleo.

Los presentan, el no le presta mucha atención a ella porque estaba enfocado en hacer su trabajo y terminarlo rápido.
Luego de hacer su trabajo y recordar que había sido grosero el no haberle prestado atención a ella fue a hablar con ella, para aunque sea recordar su nombre.
Va, dice un nombre completamente distinto al de ella, se disculpa por confundirla y empiezan a hablar...
Luego de 3 minutos de conversación el solo dice una cosa, algo que ninguno de los 2 esperaba:
"Discúlpame, recién te conozco, pero quiero besarte, aquí y ahora sin importar nada"
Luego de decir eso ambos quedaron mudos, el por decir eso sin siquiera pensarlo y ella apenada y por no saber que responder... Afortunadamente la tienda ya debía de abrir y eso les dio la excusa a ambos para no hablar mas del tema hasta que la jornada acabo y se despidieron sin mencionar lo que el había dicho de nuevo.

La siguiente mañana ambos tratan de hacer su trabajo e ignorarse para evitar un momento incomodo, aunque como nadie llega a tu vida sin razón aparente el "destino" se encargo de juntarlos de nuevo.
En la tienda había una nevera/congeladora para los alimentos con los que trabajaban cada día... El haciendo inventario en la nevera y ella entra sin saber que el estaba dentro, se detiene en la puerta pensando que hacer, pero creyendo que lo del día anterior había sido olvidado entra como si nada...

De el se apodera una extraña sensación... No parecía como era normalmente, solo le importa cumplir con lo que dijo el día anterior, besarla...
Cierra la puerta de la nevera y la pega a una de las paredes de esta... Las únicas palabras que salen de su boca son: "Dije que quería besarte y eso es exactamente lo que voy a hacer en este momento".
Se besan, ninguna palabra alcanza para describir esa mezcla de deseo y pasión con la que se besaron, incluyéndole el hecho de estar rompiendo las reglas y el poder ser descubiertos por cualquiera que quisiera entrar a la nevera.
Por unos maravillosos 10 minutos no les importo su trabajo, si los descubrían o nada que no fuera recorrer el cuerpo del otro con los labios.

Todo termina, a pesar de que en la nevera no hace mas de 10º C ellos lo menos que tienen es frio, cuando salen de la nevera ven que hay otros 3 empleados que notan que salen juntos, acalorados y acomodándose la ropa... No comentaron nada, después de todo, solo podían hacer suposiciones.
Solo quedo en besos y caricias ya que sabían que el gerente estaba en la tienda y no se podían arriesgar tanto como querían... Hasta que el gerente le dice a el: "Debo ir al banco, como ya casi todo esta listo regresare antes de que se deba abrir la tienda, tu quedas a cargo."
Eso era lo bueno de tener la confianza de los gerentes, que cada vez que salían el quedaba a cargo, cuando le dan esta noticia solo una idea invade su mente y una mirada disimulada a ella confirma que ella piensa lo mismo...

Se va el gerente, manda a los otros 3 empleados a terminar lo poco que queda para abrir la tienda y nota que ella no esta allí...
Va a la congeladora y la ve allí, temblando un poco porque hace mas frió que en la nevera. Va a su lado, la abraza y la con un beso le quita algo de frió.
Sin perder mas tiempo la besa mientras le quita la camisa, no era necesario decir palabras, ambos sabían que sucedería en ese lugar así que solo se preocupaban por disfrutarlo sin importar nada.
La ropa poco les duro encima, la pasión era tanta que solo les importaba conocer el cuerpo del otro con los labios y con las manos... Pasaron 45 minutos en los cuales aprendieron cada centímetro de sus cuerpos y varias marcas dejaron evidencia de eso... Tranquilamente luego de vestirse salieron como si nada de la congeladora y fueron a trabajar porque ya iba a ser hora de abrir la tienda.

viernes, 3 de junio de 2011

Esto es solo un borrador, así como para ver que tal sale.

Buenas, este sera mi primer post en mi blog, en el cual habrá de todo, un intento de poesía, locuras que pasan por mi mente, historias que podrían levantar intriga pero en fin, de quien es este blog? Mio, así que disfruten mis locuras, espero sean bastantes y que disfruten cada cosa que aquí escriba.